Tras la avalancha de referencias clásicas vista en la alfombra roja de los Oscars, un repaso a las piezas de vestir más comentadas del año confirma que la escala de precios de esta tendencia va mucho más allá de la alta relojería.
Si la insistencia de estrellas como Harry Styles o Paul Mescal en lucir distintas versiones del Cartier Tank durante el último año no había sido suficiente pista, la alfombra roja de los Oscars 2026 terminó de confirmarlo: el reloj de vestir clásico ha vuelto a imponerse frente al deportivo de gran tamaño. Lo interesante de esta tendencia en 2026 es que no se limita a la alta relojería: revistas especializadas como Esquire han elaborado listas de los relojes de vestir más destacados del año que abarcan desde piezas asequibles hasta referencias de las grandes manufacturas suizas, confirmando que la elegancia discreta se ha convertido en un código transversal a todos los presupuestos.
En el segmento más accesible, Tissot abrió el año con una nueva versión de 39 mm de su Visodate, uno de sus relojes de vestir más reconocibles, con una esfera plateada de tono cálido que contrasta con los índices dorados y una correa de piel marrón grabada con patrón de cocodrilo. Un diseño que sin recurrir a los códigos más tradicionales del género logra un resultado sutilmente moderno, a un precio muy alejado del de la alta relojería suiza.
En el otro extremo de la escala de precios, Cartier ha reforzado en 2026 su apuesta por la silueta rectangular del Tank con una nueva versión de gran tamaño del Tank Louis, en formato de 38 mm y disponible en dos combinaciones cromáticas, entre las que destaca especialmente el oro amarillo sobre un gris profundo. La firma parisina consolida así su papel como principal referente de esta corriente de vuelta a la elegancia clásica, un terreno en el que su influencia sobre el resto de la industria ha resultado decisiva en los últimos dos años.
La tendencia hacia la elegancia contenida ha alcanzado también a la relojería japonesa: dentro de su serie de esferas esmaltadas Presage Classic, Seiko ha presentado una nueva edición de 35 mm de la serie 'Timekeeper', que aplica la técnica artesanal del esmalte a un formato de vestir compacto y depurado, en línea con la reducción general de diámetros que atraviesa toda la industria relojera en 2026. La convivencia de firmas tan dispares como Tissot, Cartier y Seiko dentro de una misma tendencia estética confirma que, en la temporada actual, la elegancia discreta se ha convertido en un lenguaje común a toda la relojería, con independencia del presupuesto de quien la lleve en la muñeca.