Por Admin · 29 de June de 2026 · 3 min de lectura · 1 lecturas
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Gérald Genta, el hombre que diseñó el Nautilus y el Royal Oak: cómo un fin de semana cambió la historia de la alta relojería

Con el 50 aniversario del Nautilus y el 54 del Royal Oak, el legado de Genta vuelve al centro del debate relojero: un diseñador que creó más iconos en vida que ningún otro en la historia del sector

Bocetos originales de diseño de alta relojería y relojes icónicos de los años 70 sobre mesa de trabajo, evocando el legado de Gérald Genta creador del Nautilus y el Royal Oak
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Un boceto en una servilleta que valió miles de millones

La leyenda dice que Gérald Genta diseñó el Royal Oak de Audemars Piguet en una sola noche —algunos dicen que en una servilleta de papel— a principios de 1971. El encargo llegó con premura extrema: Jacques-Louis Audemars necesitaba una pieza para la feria de Basilea de ese año, y el tiempo apremiaba. Lo que Genta entregó era una herejía calculada: una caja octogonal inspirada en los cascos de los buzos, con una integración perfecta del brazalete y, sobre todo, fabricada en acero. El precio de venta inicial —3.300 francos suizos en 1972, equivalente al de un Rolls-Royce— era una provocación al mercado que nadie olvidaría.

Cuatro años después, Genta repetiría la jugada para Patek Philippe. El Nautilus, presentado en 1976, tomó como punto de partida otro elemento náutico —el ojo de buey de los transatlánticos—, pero el lenguaje formal era inconfundiblemente el suyo: el bisel horizontal que abraza la caja, el brazalete simétrico perfectamente integrado, la esfera con relieve que convierte la textura en firma. Los dos relojes nacieron de la misma intuición: que el lujo podía —debía— tener una forma nueva.

El diseñador que inventó la categoría

Antes de Genta, el reloj de lujo deportivo no existía como categoría. Los relojes deportivos eran instrumentos; los relojes de lujo eran joyas o herramientas de salón. Genta fusionó ambas dimensiones en un solo objeto que podía lucirse en una regata y en una cena de gala sin resultar inapropiado en ninguno de los dos contextos. Esa es la definición misma del reloj deportivo de lujo, una categoría que hoy mueve decenas de miles de millones de dólares anuales y que tiene en el Royal Oak y el Nautilus sus referentes absolutos.

Su catálogo de iconos no se detuvo ahí. También diseñó el Bulgari Bulgari, el IWC Ingenieur de 1976 y el Omega Constellation, entre otras piezas que marcaron épocas distintas. La capacidad de Genta para generar iconos en serie —y en encargos de urgencia— no tiene precedente en la historia del diseño de relojes.

El 50 aniversario del Nautilus como catalizador cultural

El 50 aniversario del Nautilus, celebrado en Watches & Wonders 2026, ha devuelto la figura de Genta al centro del debate relojero. Para la generación de coleccionistas millennials que descubrió el Nautilus como objeto de deseo a través de las redes sociales, el diseñador sigue siendo una figura casi mítica. Para las manufacturas, su legado es a la vez un privilegio y una responsabilidad: cualquier evolución del Royal Oak o el Nautilus se mide inevitablemente contra el boceto original. Patek Philippe lo sabe. Por eso, con el 50 aniversario, ha elegido la ruta de la veneración discreta antes que la de la reinvención rupturista. Genta dibujó la silueta perfecta. Cincuenta años después, nadie ha conseguido mejorarla.