La casa española celebra una venta en vivo con Cartier Tank, Universal Genève de los años 50 y Longines con diamantes, reflejo del auge del coleccionismo accesible.
La casa de subastas española Setdart celebra el 6 de julio de 2026 una venta en vivo de relojes que ilustra una de las corrientes más vivas del sector: el coleccionismo accesible, ese territorio donde la personalidad del diseño pesa tanto como la marca o la complicación. El catálogo reúne piezas de firmas con fuerte identidad estética, todas ellas con estimaciones que las alejan del segmento ultramillonario de Ginebra y las acercan al aficionado con criterio.
Entre los lotes sobresalen varias referencias que combinan carácter y liquidez:
La venta refleja un fenómeno más amplio. Frente a los récords de siete y ocho cifras que protagonizan casas como Phillips o Christie's en Ginebra, el mercado de estilo y coleccionismo de entrada gana peso, especialmente entre los compradores milénial y de la generación Z. Según los datos del sector, ese perfil más joven prioriza la exclusividad, el diseño distintivo y la posibilidad de acceder a una pieza con historia sin necesidad de un desembolso desproporcionado.
El catálogo de Setdart confirma que la elección de un reloj se ha vuelto una declaración estilística. Un Cartier Tank o un Franck Muller Casablanca no compiten en grosor de récord ni en complicaciones extremas: aportan una silueta reconocible, un lenguaje de diseño y una manera de vestir la muñeca. En 2026, con la tendencia dominante de líneas clásicas actualizadas y perfiles afinados, estas piezas de fuerte personalidad visual encuentran un momento especialmente favorable. Para el coleccionista español, además, la cercanía de una casa local añade transparencia y accesibilidad al proceso.