Tras cinco años de desarrollo, la manufactura sustituye los mecanismos clásicos del cronógrafo por componentes flexibles de accionamiento, en una de las propuestas técnicas más experimentales de Watches & Wonders 2026.
Con motivo del 57.º aniversario del icónico TAG Heuer Monaco, la manufactura ha presentado en Watches & Wonders 2026 el Monaco Evergraph, equipado con un calibre completamente inédito: el TH80-00. Desarrollado durante cinco años en los laboratorios de TAG Heuer, este movimiento sustituye los mecanismos clásicos del cronógrafo —la rueda de pilares y el embrague, ya sea horizontal o vertical— por componentes flexibles que se deforman de manera controlada para activar y desactivar las funciones del cronógrafo, en lugar de depender de piezas móviles articuladas entre sí.
La principal ventaja de esta arquitectura "bi-estable" es la reducción de la fuerza necesaria en los pulsadores, lo que se traduce en un accionamiento del cronógrafo más preciso, constante y menos sujeto al desgaste mecánico habitual de los sistemas tradicionales. El reloj se presenta en una caja de titanio de 40 mm con esfera transparente que deja el movimiento completamente a la vista, generando un efecto casi suspendido, en dos versiones: una de tonos azules que evoca el Monaco original de 1969, y otra en negro con detalles rojos de acento más deportivo.
Presentado en 1969, el TAG Heuer Monaco rompió con las convenciones de su época gracias a una caja cuadrada poco habitual, una corona situada en el lado izquierdo de la caja y una esfera azul que resultaba llamativa para el momento. Su nombre, tomado del Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, lo posicionó desde el primer día como el cronógrafo deportivo de referencia para el mundo de las carreras, un vínculo que la marca ha reforzado esta temporada con la presencia del actor Patrick Dempsey, su embajador de lujo, durante la presentación en Ginebra.
Junto al Evergraph, TAG Heuer ha presentado también el Monaco Chronograph, una versión más clásica en tres colores que monta el calibre TH20-11, un movimiento que referencia en su configuración al histórico Calibre 11 original mientras se beneficia de la plataforma de cronógrafo manufactura más reciente de la firma, con cuerda automática bidireccional y 80 horas de reserva de marcha. La convivencia de ambos relojes en la misma colección resume bien la estrategia de TAG Heuer para 2026: mantener viva la herencia del Monaco clásico mientras empuja, en paralelo, los límites de la ingeniería de cronógrafos hacia un terreno que roza la Alta Relojería más experimental.