Por Admin · 03 de July de 2026 · 3 min de lectura · 0 lecturas
Manufactura & Técnica Análisis

Breguet celebra los 225 años de la patente del tourbillon con cuatro nuevas creacione

La manufactura conmemora el invento registrado el 26 de junio de 1801 con piezas limitadas a 50 y 25 ejemplares y el estreno de la colección Expérimentale

Jaula de tourbillon de Breguet en primer plano, el mecanismo que cumple 225 años desde su patente de 1801
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El invento que desafió a la gravedad cumple 225 años

Pocas fechas pesan tanto en la historia de la medición del tiempo como el 7 de Messidor del Año 9 del calendario revolucionario francés: el 26 de junio de 1801, Abraham-Louis Breguet recibía la patente oficial de su invento más trascendental, el regulador tourbillon. Doscientos veinticinco años después, la manufactura que lleva su nombre acaba de conmemorar el aniversario con cuatro creaciones que reinterpretan la complicación desde la tradición, la astronomía, la navegación marítima y la investigación pura, según ha desvelado la casa bajo la dirección de Gregory Kissling.

El problema que Breguet resolvió hace más de dos siglos sigue siendo el mismo que atormenta a cualquier órgano regulador mecánico: la gravedad terrestre altera la marcha del volante según la posición del reloj. Su solución, montar el escape completo dentro de una jaula giratoria que promedia los errores posicionales, continúa siendo una de las complicaciones más difíciles de fabricar y una de las más codiciadas por los coleccionistas.

Classique 7357: la herencia destilada

La primera de las cuatro piezas, el Classique Tourbillon 7357, mira directamente a la referencia 3350 de 1989, el primer reloj de pulsera con tourbillon de la era contemporánea de la casa. Late en su interior el nuevo calibre manual 187B, evolución del legendario calibre 558, que conserva la frecuencia clásica de 18.000 alternancias por hora. Se ofrece en oro Breguet y en platino, con esferas trabajadas a mano con los guillochés Clou de Paris y Grain d'Orge que son firma de la maison.

Sidéral 7255: el cielo de París de 1801

La pieza más poética del cuarteto es el Classique Tourbillon Sidéral 7255, limitado a 50 ejemplares. Su esfera de esmalte Grand Feu sobre aventurina negra con reflejos verdes recrea el firmamento de París a medianoche del 26 de junio de 1801, la noche exacta de la patente. Técnicamente introduce un tourbillon volante sostenido únicamente por su puente inferior y un efecto misterioso logrado con componentes de cristal de zafiro que vuelven prácticamente invisible el sistema de transmisión: la jaula parece flotar en el vacío estelar.

Tradition 7047 y Marine 5887: fuerza constante y alta mar

El Tradition Tourbillon 7047, limitado a 25 piezas, reúne dos de las soluciones técnicas más veneradas del repertorio clásico: el tourbillon y la transmisión por huso y cadena, el mecanismo que garantiza una fuerza constante al calibre durante toda la reserva de marcha. Su arquitectura completamente abierta convierte cada componente en protagonista visual.

Cierra el homenaje el Marine Tourbillon Équation Marchante 5887PT, que evoca el nombramiento de Breguet como relojero de la Marina Real Francesa por Luis XVIII en 1815. La pieza fusiona tres grandes complicaciones: tourbillon de un minuto, calendario perpetuo y ecuación del tiempo en marcha, que permite leer simultáneamente el tiempo civil medio y el tiempo solar verdadero mediante una aguja adicional de cristal rematada con un sol de oro. Su esfera de zafiro incorpora una miniatura pintada a mano en esmalte luminiscente que proyecta en la oscuridad las constelaciones del cielo parisino de 1801, mientras el fondo de caja luce un grabado manual del navío Royal Louis.

Expérimentale: el laboratorio sale a escena

La sorpresa estratégica del aniversario es el debut de la colección Expérimentale con el Expérimentale 1, una plataforma con la que la manufactura muestra en producto real los frutos de su investigación y desarrollo. El mensaje es nítido: el tourbillon no es una reliquia que se reedita, sino un campo de pruebas vivo donde los nuevos materiales y procesos siguen empujando los límites de la cronometría mecánica.

Para el coleccionista técnico, la conclusión de este 225 aniversario es la que mejor define a la alta relojería: un invento nacido para corregir los relojes de bolsillo de la época napoleónica sigue siendo, en 2026, el terreno donde las manufacturas demuestran de qué son capaces.