El Defy Extreme Ultraviolet recupera la paleta cromática que la manufactura estrenó en 2020 con el Defy 21, trasladándola ahora a la arquitectura mucho más angulosa y técnica del Defy Extreme.
Zenith continúa tratando su colección Defy Extreme como una auténtica paleta cromática, tras haber explorado ya combinaciones tan dispares como la colaboración con el artista Felipe Pantone, el ojo de tigre de la edición "Jungle" o el efecto arcoíris de la serie Chroma. La última incorporación, el Defy Extreme Ultraviolet, recupera la paleta violeta que la manufactura estrenó en 2020 con el Defy 21 Ultraviolet y la traslada ahora a la arquitectura mucho más angulosa y técnica del Defy Extreme, en un ejercicio de estilo que evoca deliberadamente la estética "clear-tech" de finales de los años noventa.
La caja, de titanio microarenado con un acabado gris mate que reduce al mínimo los reflejos, mide 45 mm de diámetro, 15,4 mm de grosor y 51 mm de longitud entre asas, con hermeticidad de 200 metros. Sobre ese contraste de superficies oscuras destaca la esfera, fabricada en cristal de zafiro teñido de violeta, que deja entrever de forma parcial la arquitectura del movimiento a través de sus distintas capas transparentes, mientras que los contadores del cronógrafo, también en tonos púrpura, refuerzan ese efecto de profundidad.
Bajo la esfera late el calibre automático El Primero 9004, una evolución del histórico cronógrafo de alta frecuencia lanzado por Zenith en 1969, que emplea dos órganos reguladores completamente independientes: uno dedicado a la indicación horaria convencional, que oscila a 36.000 alternancias por hora (5 Hz), y otro exclusivo para el cronógrafo, capaz de alcanzar unas vertiginosas 360.000 alternancias por hora (50 Hz). Esta arquitectura de doble escape es la que permite al reloj medir intervalos de tiempo con una precisión de hasta la centésima de segundo, una prestación poco habitual incluso dentro de la categoría de cronógrafos de manufactura de alta gama.
El Defy Extreme Ultraviolet se entrega con una correa de caucho violeta cerrada con hebilla plegable, además de un brazalete de titanio microarenado y una correa de velcro negra de alto rendimiento, todas ellas compatibles con el sistema de cambio rápido sin herramientas que caracteriza a toda la colección Defy. Con un precio de 17.900 francos suizos, el reloj confirma que, incluso en una época dominada por las cajas discretas y los diseños de inspiración vintage, sigue existiendo un público fiel a la relojería de gran formato, colores audaces y ambición técnica sin concesiones.