El nuevo Chronomaster Solo Sport prescinde por primera vez del contador de cronógrafo que ha definido a la colección durante más de cinco décadas, para centrarse en el latido a 5 Hz del calibre El Primero en un formato de tres agujas de uso diario.
Durante más de cinco décadas, la colección Chronomaster de Zenith se ha reconocido de forma casi automática por sus tres contadores de cronógrafo, la seña de identidad visual más evidente del histórico calibre El Primero, presentado en 1969 como el primer cronógrafo automático de alta frecuencia de la historia de la relojería. Por eso, la decisión de presentar en Geneva Watch Days 2026 un Chronomaster completamente desprovisto de esa función ha generado una reacción inicial de sorpresa, e incluso de cierta resistencia, entre parte de la crítica especializada y los aficionados más fieles a la colección.
El nuevo Chronomaster Solo Sport conserva, sin embargo, el elemento que verdaderamente ha hecho históricamente relevante al calibre El Primero: su frecuencia de oscilación de 36.000 alternancias por hora (5 Hz), una cadencia que en su día resultaba prácticamente inédita en la industria y que hoy sigue siendo poco habitual, especialmente en un reloj de buceo, categoría en la que los movimientos de alta frecuencia son extremadamente raros. El calibre El Primero 3620, derivado directamente del cronógrafo 3600, incorpora escape de silicio, parada de segundero para ajustes precisos y un sistema de carga bidireccional con rotor esqueletizado en forma de estrella, todo ello con una reserva de marcha de 60 horas.
La caja de acero inoxidable de 40 mm —ligeramente más compacta que los 41 mm del Chronomaster Sport— incorpora un bisel giratorio unidireccional de cerámica en negro o marrón según la versión, protectores de corona atornillada y una hermeticidad de 200 metros, reforzando el carácter deportivo del conjunto pese a la ausencia de pulsadores. El reloj se ofrece en cuatro configuraciones: tres con calendario y esferas de cerámica negra, blanca o café, y una cuarta versión en negro sin fecha, de estética aún más depurada. El cierre incorpora además el nuevo sistema Zenclasp, presentado originalmente en Watches & Wonders 2026, que permite ajustes sin herramientas en incrementos de 2,5 mm. Con precios desde 8.900 francos suizos, el Chronomaster Solo Sport demuestra que, a veces, quitar el elemento más esperado de una colección puede resultar tan revelador como añadir uno nuevo.