Con la venta de Sotheby's en Hong Kong ya celebrada, los cuatro Daytona 'Four Seasons' de Rolex en Londres este lunes y la cita de Phillips en Ginebra en noviembre, el mercado busca confirmar la fortaleza que mostró la primavera.
La venta de junio de Phillips en Nueva York concentró más de 75 millones de dólares en apenas dos jornadas, una cifra con la que la casa volvió a batir el récord de la subasta de relojes más valiosa jamás celebrada en Estados Unidos, solo seis meses después de haber fijado el anterior. Paul Boutros e Isabella Proia interpretaron en una nota de la casa que superar de nuevo la marca habla de la confianza y la profundidad que existen en la cima del coleccionismo.
La pieza que acaparó los titulares fue un reloj de François-Paul Journe: tras casi nueve minutos de pujas se adjudicó por 13,92 millones de dólares, lo que estableció tres marcas históricas a la vez. Se convirtió en el reloj más caro jamás vendido de un fabricante independiente, en el más valioso de un maestro relojero vivo y en el récord absoluto para cualquier pieza del siglo XXI ofrecida en una subasta comercial. En la misma sesión, un cronógrafo con calendario perpetuo Patek Philippe referencia 5004G-020, fabricado para Eric Clapton, se vendió por 5,2 millones de dólares, siete veces su estimación más baja.
Según el análisis de LOFT, la temporada de otoño arranca antes de lo habitual: Sotheby's celebró su Important Watches en Hong Kong el 18 de septiembre, adelantándose a las grandes ventas de Ginebra y Nueva York. Entre sus lotes principales figuraban dos F.P. Journe Tourbillon Souverain realizados para Sincere Fine Watches, con estimaciones de entre 1,9 y 3,8 millones de dólares cada uno, además de decenas de relojes de bolsillo importantes y una colección de diez Rolex Bubbleback, dos segmentos que viven hoy lejos del protagonismo de los relojes deportivos.
Este lunes 28 de septiembre llega la cita más singular: Phillips subasta en Londres los cuatro Rolex Daytona Four Seasons, piezas únicas cuyo precio el mercado tendrá que fijar prácticamente desde cero. Después vendrán Phillips Geneva Watch Auction: XXIV, los días 7 y 8 de noviembre y con al menos 220 relojes, y, al día siguiente, la venta Rare Watches de Christie's.
La expectación se apoya en el balance de la primavera: Phillips llega a esta temporada, según LOFT, tras unas ventas de Ginebra, Hong Kong y Nueva York que superaron los 235 millones de dólares y con tres relojes que cruzaron individualmente la barrera de los 10 millones. Con todo, algunos analistas advierten de que precios de referencia como el de Journe no siempre pueden replicarse en el mercado secundario inmediato, porque el número de compradores capaces de movilizar trece millones de dólares por un solo reloj es muy reducido. Las próximas semanas dirán si la fortaleza de la cima se mantiene o si se concentra en un puñado de piezas excepcionales.