Tras una caída estimada de entre el 14% y el 17% en 2025, el sector relojero continúa bajo presión mientras la joyería se erige como el segmento más dinámico de la recuperación del lujo mundial.
El último informe del Luxury Goods Worldwide Market Study, elaborado por Bain & Company junto a Altagamma, prevé que el mercado mundial de artículos personales de lujo crezca entre un 2% y un 4% en 2026, hasta alcanzar entre 365.000 y 373.000 millones de euros, frente a los 358.000 millones de 2025. La consultora condiciona un escenario más optimista, de entre el 4% y el 6% de crecimiento, a una reducción de las tensiones geopolíticas y a una recuperación más rápida de Estados Unidos y China, los dos mercados que sostienen buena parte de la demanda mundial. Por regiones, América muestra el impulso más claro, mientras que Europa —lastrada por la caída del turismo de compras— y Oriente Medio se mantienen más débiles.
Dentro de ese repunte general, la categoría relojera sigue siendo la más castigada. Según los datos de Bain correspondientes a 2025, el sector de los relojes de lujo registró una caída estimada de entre el 14% y el 17%, muy por encima del retroceso de la joyería, que se limitó a una horquilla de entre el 0% y el 5%, o de la moda, que superó en desempeño a la categoría de artículos de piel y bolsos. La belleza fue, de hecho, el segmento más resiliente del año, con un crecimiento de entre el 4% y el 7%. La joyería, por su parte, se perfila para 2026 como el principal motor de la recuperación del lujo, apoyada en su condición de compra con significado y permanencia frente a categorías más ligadas a tendencias estacionales.
Claudia D'Arpizio, socia sénior de Bain & Company, ha señalado que el mercado del lujo se está estabilizando, pero que no se trata de un regreso al ritmo de crecimiento anterior sino de la aparición de un ciclo distinto, en el que ganarán terreno las marcas capaces de reinventarse constantemente y de conectar tanto con sus clientes como con los nuevos ecosistemas impulsados por la inteligencia artificial. El informe destaca que la mitad de los consumidores de lujo ya utiliza herramientas de IA para descubrir y adquirir productos, al tiempo que el mercado de segunda mano se consolida como una vía de crecimiento estructural, y no meramente residual, para el sector en su conjunto.