Tras la subida de enero, de entre el 2,5% y el 6% según el modelo y el material, la marca ginebrina volvió a ajustar sus listas de precios en junio, consolidando un año de presión alcista sostenida sobre el reloj más deseado del planeta.
El 1 de enero de 2026, Rolex actualizó de forma oficial sus listas de precios de venta al público en múltiples mercados, con incrementos de entre el 2,5% y casi el 6% según el modelo y el material de la caja, una subida media cercana al 3,5% que resultó ligeramente superior a lo que anticipaban los analistas del sector en los días previos al anuncio. Los relojes de acero registraron incrementos moderados, en torno al 3%, mientras que las versiones en oro experimentaron ajustes más pronunciados, de hasta el 5,4% en algunos casos. El Cosmograph Daytona ilustra bien esta diferencia: su versión de acero, referencia 126500LN, subió un 2,8%, frente a incrementos cercanos al 5% en los modelos de oro y de hasta el 3,5% en la versión de platino, muy demandada en 2025 en su variante con esfera azul glaciar.
Lejos de tratarse de un ajuste aislado, la revisión de enero completó todo un año de movimiento ascendente constante en los precios de venta al público de Rolex, y en junio de 2026 la marca volvió a aplicar una segunda ronda de subidas, algo que no ocurre todos los ejercicios. En la práctica, esto significa que un mismo modelo de referencia puede haber encarecido su precio de catálogo en dos ocasiones distintas a lo largo del mismo año natural.
Pese a la magnitud de los incrementos, diversos analistas del sector coinciden en que Rolex no persigue tanto una maximización rápida de márgenes como una consolidación progresiva de su posicionamiento: la compañia con sede en Ginebra prioriza la estabilidad de su ecosistema de distribución frente a subidas bruscas que pudieran generar fricciones con su red de distribuidores autorizados. Como es habitual, los precios de lista oficiales acaban repercutiendo con rapidez en el mercado gris y en el mercado de relojes certificados de segunda mano, donde las referencias deportivas más buscadas tienden a realinear sus precios al alza poco después de cada actualización de catálogo.
El fenómeno de las subidas de precio conviene entenderlo en paralelo a la persistente escasez de referencias más codiciadas en las boutiques oficiales. Muchos modelos se reservan para clientes con historial de compra o relación comercial consolidada con el distribuidor, mientras que otras piezas se exhiben únicamente como muestra de catálogo sin estar realmente disponibles para la venta inmediata. En un contexto de demanda que sigue superando ampliamente a la oferta en los modelos más populares, la conclusión que extraen los especialistas del sector es clara: esperar a que los precios bajen no parece, por ahora, una estrategia de compra razonable para quien desee hacerse con un Rolex nuevo.